Los Tres Mosqueteros
Los Tres Mosqueteros —¿Y de qué queréis que viva yo, señora, si no me alimento más que de recuerdos? Los recuerdos son mi dicha, mi tesoro, mi esperanza. Cada vez que os veo, enriquezco con un nuevo diamante el estuche de mi corazón. Este es el cuarto que dejáis caer y que yo recojo; porque en tres años, señora, no os he visto más que cuatro veces; la primera que os he dicho, la segunda en casa de mm. de Chevreuse, y la tercera en los jardines de Amiens.
—Duque —profirió la reina sonrojándose—, no habléis de aquella noche.