Los Tres Mosqueteros

Los Tres Mosqueteros

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Os callaréis, gascón testarudo? —profirió el rey.

—Señor —respondió Tréville sin bajar la voz—, ordenad que me sea devuelto mi mosquetero, o que lo juzguen.

—Lo juzgarán —dijo Richelieu.

—Mejor —repuso Tréville—, porque en este caso solicitaré de su majestad el permiso de abogar por él.

—Siempre y cuando a su eminencia no le asistan razones personales en contra —repuso el rey, que temió un estallido.

—Perdonad —profirió el cardenal, que vio venir al rey y se le anticipó—; desde el instante en que vuestra majestad me tiene por juez apasionado, me retiro.

—Vamos a ver —dijo el monarca al capitán—, ¿me juráis por mi padre que m. Athos estaba en vuestra casa mientras ocurrió el lance, y que en él no tomó parte alguna?

—Os lo juro por vuestro glorioso padre y por vos, que sois lo que más amo y venero en el mundo.

—Dignaos reflexionar, señor —profirió Richelieu—. Si de esta suerte soltamos al preso, será ya imposible conocer la verdad.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker