Los Tres Mosqueteros

Los Tres Mosqueteros

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Primero os dirigiréis a Blangy, y de Blangy a Neufchâtel. Una vez en Neufchâtel, encaminaos a la posada de la Herse d’Or, dad el santo y seña al posadero, y os proporcionará otro caballo ensillado.

—¿Debo algo? —preguntó D’Artagnan.

—Todo está pagado, y generosamente —respondió el posadero—. Marchaos, pues, y que Dios os guíe.

—Amén —repuso el mozo, partiendo al galope, y sin parar hasta Neufchâtel, a donde llegó cuatro horas después.

D’Artagnan siguió puntualmente las instrucciones que recibiera; en Neufchâtel, encontró otra cabalgadura ensillada, y al querer trasladar las pistolas de la silla de que acababa de apearse a la que iba a montar, vio que las pistoleras estaban provistas de pistolas iguales:

—¿Vuestra dirección en París? —le preguntó el posadero.

—Cuartel de los guardias, compañía Des Essarts —respondió D’Artagnan.

—Está bien.

—¿Qué camino debo tomar? —preguntó el mozo.

—El de Rouen; pero dejad la cuidad a vuestra derecha. Al llegar a la aldehuela de Ecouis, deteneos en ella y entrad en su única posada, el Ecu de France. No la juzguéis por su apariencia; en sus caballerizas habrá un caballo que en nada cederá a este.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker