Los Tres Mosqueteros
Los Tres Mosqueteros —No; he oÃdo hablar de ella a Porthos, y nada más.
—¿Sabe su merced quién es esa fingida duquesa?
—Ya os he dicho que no la conocÃa.
—Es una vieja procuradora del Châtelet, llamada mm. Coquenard, la cual, con su medio siglo a cuestas, todavÃa se hace la celosa. ¡Ya me parecÃa a mà algo singular eso de que una princesa viviese en la rue aux Ours!
—¿Y cómo sabéis eso vos?
—Porque mm. Coquenard estalló en cólera al recibir la carta de m. Porthos, y dijo que este era un veleta, y que sin duda era una mujer la causante de la estocada que recibiera.
—¿Conque Porthos recibió una estocada?
—¡Válgame Dios! ¿Qué he dicho?
—Habéis dicho que Porthos habÃa recibido una estocada.
—¡Maldito sea yo! ¡Y que no me vedó con poca severidad que lo dijera!
—¿Por qué?