Los Tres Mosqueteros

Los Tres Mosqueteros

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Entonces, muerto el semidiós, apenas si quedaba el hombre. Con la cabeza caída al pecho, turbios los ojos, tardía y pesada la palabra, Athos pasaba horas enteras contemplando su botella y su vaso, o bien a Grimaud, el cual, acostumbrado a obedecer por señas, leía en las inexpresivas pupilas de su amo hasta su más pequeño deseo y lo satisfacía al punto. Si los cuatro amigos se reunían cuando Athos se hallaba en semejante disposición de espíritu, todo el contingente que aquel ser privilegiado proporcionaba a la conversación se reducía a una frase vertida con inusitado esfuerzo. En cambio, Athos bebía él solo por cuatro, y eso sin que se advirtiera más que por un entrecejo más marcado y una tristeza más profunda.











👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker