Los Tres Mosqueteros

Los Tres Mosqueteros

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Tal te he prometido —repuso el gascón—; nada temas. Pero, dime, ¿qué ha sucedido mientras he estado fuera?

—Por ventura ¿lo sé? —respondió Ketty—. Ella, loca de rabia, ha vomitado contra vos todas las maldiciones imaginables, y ha alborotado a los lacayos, que han acudido a sus gritos. Yo, imaginando que mi ama recordaría que vos habíais entrado en su dormitorio a través del mío, y que sospecharía que yo era vuestra cómplice, he tomado el poco dinero que poseía y mis mejores ropas, y he huido.

—¡Pobrecita! Pero ¿qué puedo hacer por ti? Parto pasado mañana.

—Cuanto queráis, señor caballero; hacedme salir de París, de Francia.

—Sin embargo, me es imposible conducirte al sitio de La Rochelle —dijo D’Artagnan.

—Pero podéis colocarme en provincias, en casa de alguna dama conocida vuestra, en vuestra tierra, por ejemplo.

—¡Ah! Mi buena Ketty, en mi tierra las damas no tienen doncellas. Pero, aguarda, puedo complacerte. Planchet, ve a casa de Aramis y que se venga inmediatamente para un asunto de importancia.

—Comprendo —dijo Athos—; pero ¿por qué Aramis y no Porthos? Me parece que su duquesa…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker