Los Tres Mosqueteros
Los Tres Mosqueteros El rey, conforme dejamos expuesto, debía ponerse en camino inmediatamente después de haber presidido el parlamento; pero al levantarse del trono, el 23 de junio, le dio un ataque de fiebre. A pesar de ello, no quiso demorar la marcha y, empeorado, tuvo que detenerse en Villeroi.
Ahora bien, como los mosqueteros se detenían donde el rey, sucedió que D’Artagnan, que era guardia, se halló separado, momentáneamente por lo menos, de sus buenos amigos Athos, Porthos y Aramis; y esta separación, que para el mozo no era más que una contrariedad, hubiera sido para él causa de inquietud muy seria si pudiera haber adivinado los peligros que le aguardaban.
Con todo eso, D’Artagnan llegó felizmente al campamento establecido ante La Rochelle el 10 de septiembre de 1627.
Todo seguía en el mismo estado: el duque de Buckingham y los suyos, dueños de la isla de Ré, continuaban asediando, pero sin fortuna, la ciudadela de Saint-Martin y el fortín de La Prée, y las hostilidades con La Rochelle habían empezado hacía dos o tres días, tomando por causa la erección de un fuerte que el duque de Angoulême mandara construir cerca de la ciudad.
Los guardias, al mando de m. Des Essarts, se alojaban en los Minimes.