Los Tres Mosqueteros
Los Tres Mosqueteros —Por lo que se ve sois un demonio enviado a la tierra —dijo Athos—. Ya sé que vuestro poder es grande; pero también sabéis vos que con el auxilio del Todopoderoso los hombres han vencido con frecuencia a los demonios más terribles. Os habéis hallado ya en mi camino, señora, y creà haberos abatido; pero o me equivoqué, o el infierno os ha resucitado.
Milady, a quien estas palabras le refrescaban recuerdos espantosos, bajó la cabeza y gimió sordamente.
—SÃ, el infierno os ha resucitado —continuó Athos—, el infierno os ha hecho rica, y os ha dado otro nombre, y casi os ha cambiado el semblante; pero no ha borrado las manchas de vuestra alma, ni la marca de vuestro cuerpo.
Milady se levantó como escupida por un muelle y lanzó rayos por las pupilas.