Los Tres Mosqueteros

Los Tres Mosqueteros

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—El almuerzo está listo —dijo el cantinero acercándose a nuestros cuatro amigos.

—Pues traedlo —contestó Athos. El cantinero obedeció. Athos llamó a su lacayo y, mostrándole una gran cesta que había en un rincón, le hizo seña de que envolviese en servilletas las viandas que acababa de servir el cantinero.

Grimaud, que comprendió inmediatamente que se trataba de un almuerzo sobre la yerba, cogió la cesta, envolvió las viandas, juntó a ellas las botellas de vino y se puso la cesta al brazo.

—¿Adónde vais a comer mi almuerzo? —preguntó el cantinero.

—¿Qué os importa con tal que os lo paguen? —respondió Athos, tirando majestuosamente dos pistolas sobre la mesa.

—¿Tengo que daros la vuelta, mi oficial? —preguntó el cantinero.

—No; añade únicamente dos botellas de vino de Champagne, y la diferencia irá para las servilletas.

El cantinero no hacía tan buen negocio como al principio creyera; pero se desquitó deslizando en la cesta dos botellas de vino de Anjou en vez de las dos de Champagne que le habían pedido.

—M. de Busigny —dijo Athos—, ¿me hacéis la merced de regular vuestro reloj con el mío, o permitirme que yo regule el mío con el vuestro?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker