Los Tres Mosqueteros
Los Tres Mosqueteros M. Des Essarts, que apreciaba mucho a D’Artagnan, se le ofreció sin reservas para cuanto hubiere menester, ya que el cambio de cuerpo exigía gastos de equipo.
D’Artagnan dio las gracias por sus ofrecimientos al capitán de los guardias, pero no aceptó; no obstante, pareciéndole propicia la ocasión, le rogó que hiciese justipreciar el diamante que le entregó, y al que deseaba convertir en dinero.
A las ocho de la mañana del siguiente día, el ayuda de cámara de m. Des Essarts entró en la tienda de D’Artagnan y le entregó un talego con siete mil libras en oro.
Era el precio del diamante de la reina.