Los Tres Mosqueteros
Los Tres Mosqueteros UN ASUNTO DE FAMILIA
Athos habÃa encontrado el calificativo: asunto de familia. Un negocio de tal naturaleza no estaba sometido a la investigación del cardenal, ni interesaba a persona alguna; asà pues, podÃan ocuparse en él tranquilamente y ante todo el mundo.
Asà pues, Athos habÃa hallado el calificativo: asunto de familia; Aramis, la idea: el lacayo, y Porthos, el recurso: el diamante. Solamente D’Artagnan no habÃa hallado nada, y eso que solÃa ser el que tenÃa más inventiva de los cuatro; pero hay que confesar que el solo nombre de milady lo paralizaba. Pero, ¡ah, sÃ!, decimos mal: D’Artagnan habÃa encontrado comprador para el diamante.
El almuerzo en casa de m. de Tréville estuvo envuelto en una alegrÃa encantadora, y en él D’Artagnan ostentó ya su nuevo uniforme. Como era más o menos de la misma estatura que Aramis, este cedió a su amigo un equipo completo ya que se habÃa mandado hacer doble número de prendas con el dinero que, como recordará el lector, le diera tan generosamente el librero que le comprara el poema. Los deseos de D’Artagnan habrÃan quedado colmados si en el horizonte y cual sombrÃa nube no hubiese visto asomarse a milady.
Después de almorzar, los cuatro amigos acordaron reunirse por la noche en la tienda de Athos, a fin de dar la última mano al asunto.