Los Tres Mosqueteros
Los Tres Mosqueteros —Tomad a Bazin.
—Tomad a Mousqueton.
—Tomad a Planchet, que es valiente y diestro, lo cual quiere decir que ya reúne dos de las cuatro cualidades.
—Señores —dijo Aramis—, lo primordial no es que sepamos cuál de nuestros lacayos es más discreto, más fuerte, más listo o más valiente, sino cuál está más apegado al dinero.
—Lo que dice Aramis es muy juicioso —repuso Athos—; es menester especular sobre los defectos de los hombres, no sobre sus virtudes; sois un gran moralista, m. el cura.
—¿Qué duda cabe? —profirió Aramis—. Porque no solo necesitamos que nos sirvan bien para salir airosos, mas también para no fracasar, ya que en este último caso, peligra la cabeza, no de nuestros lacayos…
—Más bajo, Aramis —dijo Athos.
—Es verdad; no de nuestros lacayos —continuó Aramis—, sino la del amo y aun las de los amos. ¿Tienen bastante abnegación nuestros lacayos para arriesgar su vida por nosotros? No.
—A fe mÃa —repuso D’Artagnan—, yo casi me atreverÃa a responder de Planchet.