Napoleon
Napoleon En cuanto a su casa de campo, estaba situada en San Martino. Antes de su llegada no era más que una cabaña que habÃa mandado reconstruir y arreglar con gusto, pero jamás pernoctaba allÃ, limitándose a dar un paseo hasta ella y nada más. Situada al pie de una montaña muy elevada, rodeada por un torrente y por una pradera, vislumbraba desde ella el pueblo, el puerto, y en el horizonte, más allá de la superficie vaporosa del mar, las playas de Toscana.
Al cabo de seis semanas, la emperatriz madre llegó a la isla de Elba y a los pocos dÃas la princesa Paulina. Esta última se habÃa reunido con el Emperador en Fréjus y quiso embarcarse con él; pero estaba tan enferma, que el médico se opuso. El capitán inglés se comprometió entonces a volver a recoger a la princesa en un dÃa prefijado, y como aquel dÃa transcurrió sin presentarse dicha fragata, la princesa aprovechó que un barco napolitano se dirigÃa a la isla para reunirse con el Emperador sin demora. En este primer viaje no pasó más que dos dÃas en la isla y partió para Nápoles, pero el 1 de noviembre el bergantÃn Inconstant la condujo de nuevo a la isla y no se separó ya más del Emperador.