Napoleon
Napoleon El 19 notó cierta mejorÃa que devolvió la esperanza a todos, excepto al enfermo. Todos se felicitaban de este cambio; Napoleón les dejó comentar lo que quisieran y luego dijo:
—No os engañéis; hoy me encuentro mejor, pero no por eso olvidéis que mi fin se acerca. Cuando yo haya muerto, cada uno de vosotros tendrá el dulce consuelo de volver a Europa, donde veréis a vuestros parientes y a vuestros amigos. Yo encontraré a mis valientes en el cielo… SÃ, sà —añadió animándose y levantando la voz con acento inspirado—; Kléber, Desaix, Bessières, Duroc, Ney, Murat, Masséna, Berthier saldrán a mi encuentro. Me hablarán de lo que hemos hecho juntos y yo le contaré los últimos acontecimientos de mi vida; al verme de nuevo, se volverán todos locos de entusiasmo y de alegrÃa. Hablaremos de nuestras guerras con Escipión, César, AnÃbal, y esto nos causará sumo placer… A no ser —añadió sonriendo—, que allá arriba se asusten de ver tantos guerreros juntos.
Algunos dÃas después mandó llamar a su capellán Vignali.