Napoleon
Napoleon —He nacido en la religión católica —le dijo—, y quiero cumplir los deberes que impone y recibir los sacramentos que administra. Todos los dÃas daréis misa en la capilla inmediata y expondréis el SantÃsimo Sacramento durante cuarenta horas. Cuando yo haya muerto, colocaréis el altar a la cabecera de mi lecho, en la cámara ardiente y seguiréis celebrando misa. Haréis todas las ceremonias pertinentes y no cesaréis hasta que me hayan enterrado.
Al sacerdote siguió el médico.