El suicidio
El suicidio Sus mismas exigencias hacen que sea imposible satisfacerlas. La ambición desbocada va siempre más allá de los resultados obtenidos, cualesquiera que estos sean, porque no tiene freno. Nada la contenta y toda esta agitación revierte sobre ella misma sin saciarla. Como esta carrera hacia un fin inaprehensible no puede procurar más placer que el de la carrera misma, si aparece algún obstáculo, el sujeto se queda con las manos vacÃas. Ahora bien, sucede que la lucha se hace más violenta y más dolorosa, pues está menos regulada y la competitividad es mayor. Todas las clases están en lid, porque ya no hay clasificación establecida. El esfuerzo se intensifica justo cuando se vuelve más improductivo. ¿Cómo no habrÃa de debilitarse la voluntad de vivir en esas condiciones?