La Cautiva
La Cautiva En cuanto al metro octosÃlabo en que va escrito este tomo, solo dirá que; un dÃa se apasionó de él, a pesar del descrédito a que lo habÃan reducido los copleros, por parecerle uno de los más hermosos y flexibles de nuestro idioma; y quiso hacerle recobrar el lustre de que gozaba en los más floridos tiempos de la poesÃa castellana, aplicándolo a la expresión de ideas elevadas y de profundos afectos. Habrá conseguido su objeto si el lector al recorrer sus Rimas no echa de ver que está leyendo octosÃlabos.
El metro, o mejor, el ritmo, es la música por medio de la cual; la poesÃa cautiva los sentimientos y obra con más eficacia en el alma. Ora vago y pausado, remeda el reposo y las cavilaciones de la melancolÃa. Ya sonoro y veloz la tormenta de los afectos: con una disonancia hiere, con una armonÃa hechiza; y hace camo dice P. Schlegel, fluctuar el ánimo antre el recuerdo y la esperanza pareando o alternando sus rimas. El diestro tañedor modula con él en todos los tonos del sentimiento, y se eleva al sublime concierto del entusiasmo y de la pasión.