La Cautiva
La Cautiva Otro rasgo romántico identificable es la relación que se establece entre la naturaleza descripta y una subjetividad en el trazado de la acción y la psicología de los personajes. Existe una clara correspondencia entre lo cósmico y lo subjetivo que atraviesa como una constante todo el universo representado. Teniendo en cuenta estos caracteres de La cautiva es posible describir resumidamente su estructuración textual y analizar sus núcleos significativos más importantes. En la primera parte, “El desierto”, como en el desenvolvimiento de casi todo el poema, el paisaje es el elemento más destacado. Es la base alrededor de la cual se articulan sus sentidos fundamentales. Los rasgos principales son: una descripción genérica y subjetiva del paisaje (es “inconmensurable”, “abierto”, “solitario” y “misterioso”); la exaltación del mismo, cuya proyección tiene una armonía más perfecta que la del arte y en relación a él se exalta la genialidad del poeta en una evidente concepción romántica del escritor
¿Qué pincel podrá pintarla
sin deslucir su belleza?
Sólo el genio su grandeza
puede sentir y admirar.