La Cautiva
La Cautiva y una oposición entre el genio capaz de apreciar la naturaleza y el indio que aparece situado en ese ámbito armonioso como un elemento primitivo y bárbaro. En el plan de la obra esta primera parte cumple la función de presentar el ambiente donde se desarrollará una anécdota lineal de carácter trágico. María y Brián son sus protagonistas. La primera es una mujer que presenta todas las cualidades del ideal femenino romántico, y el segundo es un soldado que ha luchado en la guerra por la Independencia. En la segunda parte, “El festín”, la descripción asume un carácter más dinámico y concreto. El ritmo del romance parece ajustarse a esta intención. Es también donde predomina el uso de un lenguaje autóctono[9], aunque entrecomillado y con notas del autor, lo que sugiere su toma de distancia y tal vez la posibilidad de facilitar la comprensión para un lector culto o europeo que, obviamente, debería necesitar esa aclaración. Por cierto, es una descripción de la barbarie representada por la “animalidad” del indio, al que no obstante se le reconocen algunos atributos como el valor y el temple en la lucha contra el hombre civilizado y frente a la muerte. Es, paradójicamente, una de las mejores secuencias del texto, donde pareciera que al sujeto que enuncia (llámesele narrador o voz poética) le seduce la realidad “bárbara” y esa seducción se traduce en marcas fácilmente reconocibles en sus enunciados.