La Cautiva
La Cautiva Dios para amar, sin duda, hizo
un corazón tan sensible;
palpitar le fue imposible
cuando a quien amar no halló.
La alabanza de su belleza y el sentimiento de angustia ante la muerte cierran esta secuencia.
En “La alborada” (cuarta parte), el tema que se desarrolla en relación con la historia principal es la venganza de los soldados, una venganza cruel, pero que aparece moralmente justificada ante “la barbarie” de los indios: “Horrible, horrible matanza/ hizo el cristiano aquel día.” La octava parte, “Brián”, desarrolla una introspección de este personaje, describe la interioridad, el mundo de su conciencia, esos “espectros que engendra el alma”, como dice el poema. También los estados de ánimo, los sentimientos de María son descriptos. Aquí Brián muere y se revela su condición de guerrero de la Independencia. En el epílogo, interesa tener en cuenta cómo se despliegan en la descripción elementos particulares del paisaje y una intención de universalidad. Se articulan, además, creencias populares como la de la “luz mala” y en un tono elegíaco se resume el trágico final.