Tarzán y los náufragos
Tarzán y los náufragos —Si es un dios —dijo Chal Yip Xiu—. entonces los otros deben de ser todos dioses. Pero tĂş me dijiste que su barco habĂa zozobrado y que ellos habĂan sido arrojados a la orilla.
—Asà es, hombre sagrado —respondió Xatl Din.
—Entonces, no son más que mortales —concluyĂł el sumo sacerdote—, pues los dioses habrĂan controlado los vientos y las olas, y su barco no habrĂa naufragado.
—Eso también es cierto, el más sabio de los hombres —coincidió Xatl Din.
—Luego este hombre no es ningún dios —declaró Chal Yip Xiu—, pero servirá como excelente sacrificio para los verdaderos dioses. Lleváoslo.