Tarzán y los náufragos
Tarzán y los náufragos —No tengo intención de entrar en la jungla —explicó Krause—. Voy a seguir la playa. Siempre puedo escapar por el océano si encuentro algo desagradable.
—Creo que el adrea serĂa más bueno con nosotros que Tarzán de los Monos —dijo el árabe.
—Yo nunca le hice nada —adujo Oubanovitch—; deberĂa dejarme volver.
—Probablemente tiene miedo de que empieces una revolución —bromeó Schmidt.
Pero finalmente decidieron intentarlo; y a la mañana siguiente, temprano, partieron por la playa hacia el otro campamento.