Tarzán y los náufragos
Tarzán y los náufragos TenĂa la mirada fija en su compañero de jaula; vio que los mĂşsculos de sus hombros y de sus brazos se tensaban mientras aplicaba toda su tremenda fuerza a los barrotes de su jaula. Y luego vio que aquellos barrotes, poco a poco, se separaban y entonces vio a Tarzán de los Monos salir a travĂ©s de ellos a la libertad.