El Hermano Jacob

El Hermano Jacob

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Sintió que lo cubría un sudor frío. No quería andar más: subiría al carro y dejaría que Jacob subiera con él. Se le ocurrió una idea alentadora: tras un desayuno tan abundante, seguro que Jacob se dormía en el carro; y es fácil adivinar que David pretendía agarrar el hatillo, saltar y quedar libre. Sus esperanzas se cumplieron en parte: Jacob se durmió en el carro, pero en extraña postura: estrechando a su querido hermano entre sus brazos; y cada vez que David intentaba moverse, el abrazo se cerraba con la fuerza de una cariñosa boa constrictor.

—Ese inocente te quiere mucho —comentó el transportista, pensando que, probablemente, David era un hermano afectuoso y deseando hacerle un cumplido.

David gruñó. Los caminos del robo no siempre son deleitosos. ¡Oh!, ¿por qué le había tocado en suerte tener un hermano idiota? ¿Por qué el mundo estaba hecho de tal manera que un hombre no podía llevarse las guineas de su madre cómodamente? David se sumió en hosca meditación.





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker