El molino de Floss
El molino de Floss Cuando llegaron a casa aquella noche, el señor Tulliver habló con claridad con la señora Tulliver y con Tom, lo que tuvo el sorprendente resultado de que Maggie nunca oyó un reproche de su madre ni una broma de su hermano sobre la tonta escapada con los gitanos. Aquella reacción tan poco habitual atemorizó a Maggie y algunas veces interpretaba que su conducta había sido demasiado terrible para que se mencionara.