El molino de Floss
El molino de Floss —¿Qué te pasa, Minny? —dijo, agachándose en respuesta a los gemidos del pequeño cuadrúpedo; tras alzar la brillante cabeza del perro hasta su rosada mejilla, añadió—: ¿Pensabas que me marchaba sin ti? Ven, vamos a ver a Simbad.
Simbad era el caballo zaino de Lucy, al que alimentaba con su propia mano cuando lo sacaban al cercado. Le gustaba dar de comer a los animales dependientes, conocÃa los gustos de todos los seres de la casa y se deleitaba con el murmullo de los canarios cuando tenÃan el pico lleno de semillas, al igual que con los pequeños placeres de aquellos animalitos que mordisqueaban la comida y que, a riesgo de parecer demasiado trivial, llamaré aquà los roedores más familiares.