El molino de Floss
El molino de Floss Dejo al lector que imagine los agradables sentimientos con que Philip se encaminó al día siguiente a casa del señor Deane para comunicarles que el señor Wakem estaba dispuesto a iniciar las negociaciones, así como la expresión de triunfo de Lucy cuando preguntó a su padre si no había demostrado poseer una gran habilidad negociadora. El señor Deane quedó desconcertado y se preguntó cuál sería el secreto de los tejemanejes de los jóvenes. Pero para los hombres del talante del señor Deane, lo que sucede entre los jóvenes es tan ajeno a los asuntos de la vida como las actividades de los pájaros y de las mariposas, hasta que se demuestre que tienen un efecto maligno sobre los asuntos monetarios. Y, en aquel caso, el efecto parecía haber sido totalmente beneficioso.