El molino de Floss

El molino de Floss

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No pude evitarlo, hermana —dijo la pobre señora Tulliver, acostumbrada a sentirse acusada—. Yo no quería, y me pasé noches enteras pensando en que mi mejor ropa blanca se perdería por todo el país.

—Tome usted un caramelito de menta, señora Tulliver —dijo el tío Pullet con la sensación de ofrecer un consuelo barato y saludable, que él mismo recomendaba con el ejemplo.

—Pero, tía Pullet —dijo Lucy—, si tiene usted muchísima ropa preciosa. ¿Y si hubiera tenido hijas? También la habría dividido cuando se hubieran casado.

—Bueno, no digo que no quiera hacerlo —dijo la señora Pullet—, porque ahora que Tom ha tenido tanta suerte, es justo que sus familiares lo ayudemos. Tengo las mantelerías que compré cuando se subastaron tus cosas, Bessy. Las compré por pura bondad, porque han estado desde entonces en el arcón. Pero no pienso dar más muselina india a Maggie ni cosas d d’esas si se l’ocurre ponerse a servir otra vez, cuando bien podría quedarse conmigo, hacerme compañía y coser para mí, si es que no hace falta en casa de su hermano.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker