Middlemarch
Middlemarch —Quiero, claro está, que hagas descubrimientos; nadie desea más que yo que consigas un puesto en otro sitio de acuerdo con tus méritos. No puedes decir que yo haya tratado nunca de poner obstáculos a tu trabajo. Pero no podemos vivir como ermitaños. No estarás disgustado conmigo, ¿verdad Tertius?
—No, querida, no. No podrÃa estar más satisfecho.
—¿Qué era lo que la señora Casaubon querÃa decirte?
—Tan solo informarse sobre la salud de su marido. Creo que va a ser muy espléndida con nuestro hospital nuevo: me parece que nos dará doscientas libras al año.