El origen de la familia, la propiedad privada y el estado
El origen de la familia, la propiedad privada y el estado En la Ilíada, el jefe de los hombres, Agamenón, aparece no como el rey supremo de los griegos, sino como el general en jefe de un ejército confederado ante una ciudad sitiada. Y Ulises, cuando estallan disensiones entre los griegos, apela a esta calidad, en el famoso pasaje: «No es bueno que muchos manden a la vez, uno solo debe dar órdenes», etc… (El tan conocido verso en que se trata del cetro es un postizo intercalado posteriormente[43].). «Ulises no da aquí una conferencia acerca de la forma de gobierno, sino que pide que se obedezca al general en jefe en campaña. Entre los griegos, que no aparecen ante Troya más que como ejército, el orden imperante en el ágora es bastante democrático. Cuando Aquiles habla de presentes, es decir, del reparto del botín, no encarga de ese reparto no a Agamenón ni a ningún otro basileus, sino a “los hijos de los Aqueos”, es decir, al pueblo. Los atributos “engendrado por Zeus”, “criado por Zeus”, nada prueban, desde el momento en que cada gens desciende de un dios y la gens del jefe de la tribu de uno “más alto”, en el caso presente, de Zeus. Hasta los individuos no manumitidos, como el porquero Eumeo y otros, son “divinos” (dioi y theioi), y eso en la Odisea, es decir, en una época muy posterior a la descrita por la Ilíada. También en la Odisea, se llama “heros” al mensajero Mulios y al cantor ciego Demodoco. En resumen: la palabra basileia, que los escritores griegos emplean para la sedicente realeza homérica, acompañada de un consejo y de una asamblea del pueblo, significa, sencillamente, democracia militar (porque el mando de los ejércitos era su distintivo principal») (Marx).