El mártir del Gólgota

El mártir del Gólgota

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Así sea —exclamó el hijo de Herodes soltando una carcajada.

Entonces los dos amigos se despojaron de aquellas prendas de ropa que podían molestarles durante la comida, y después de lavarse las manos en la pila de mármol, se arrollaron la toalla por el cuello y fueron a tumbarse en el lecho, quedando apoyado su brazo izquierdo y la cabeza levantada en proporción a la mesa; comenzaron a comer con los dedos del sabroso cervatillo,[95] arrancando con el índice y el pulgar pedazos de carne con una facilidad asombrosa.

—Pero, ¿y Enoé?, ¿dónde se oculta? —preguntó Paulo, que había echado de menos a la judía—. ¿Por qué no cena con nosotros?

—Enoé, amigo mío, ha desaparecido como un sueño fantástico; pero yo te juro por la diosa Cibeles que la volverás a oír como una realidad encantadora.

—Los dioses saben lo que siento su ausencia.

—¡Bah! ¿Qué te importa a ti esa esclava?

—Soy romano, y como tal, supersticioso, y en todo banquete en que el número de convidados son menos que las Gracias o más que las Musas, antes del año el vino suele tornarse sangre.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker