El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota LAMENTOS DE DOLOR
«Se ha oído en Ramla una voz de lamento, de luto, y de gemidos; es la voz de Raquel que desde su tumba llora a sus hijos y no quiere admitir consuelo porque no existe».—(Jeremías.)
«¡Gran martirio!… ¡Cruel espectáculo!… Desnúdase el alfanje sin haber causa que le desnude.
»Ensangriéntase furiosa la envidia sin que nadie le opusiera resistencia, y recibía la ternura los golpes que no había podido provocar.
»La amarga queja de las desoladas madres superaba al gemido triste de los degollados corderillos. Luchaba la naturaleza agraviada en sus más amorosas prendas, y apelaba a las leyes de la compasión anegada entre sangrientos girones.
»Arrancábase los cabellos la infeliz madre cuando los feroces verdugos le arrebataban de sus amorosos brazos la mitad de su alma. Cuantas diligencias empleaba para ocultar al tierno infante, otras tantas practicaba el inocente niño para descubrirse. No sabía callar, porque aún no había aprendido a temer, y luchaban a brazo partido el verdugo y la madre; ésta por retener y salvar a su querido hijo, aquél por arrancar de su seno al tierno mártir.
