El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota —No, no —decÃa otro—. Jehová lo ha enviado entre nosotros; debe llamársele Samuel (puesto por Dios).
Dimas escuchaba con la sonrisa en los labios las contiendas de sus compañeros, y acababa por convencerles de que el nombre puesto por el padre era el mejor y el único que debÃa llevar el hijo.
Asà transcurrieron algunos meses. Dimas fue insensiblemente inculcando en aquellos corazones algunas ideas humanas, haciéndoles ver que nada podÃa enaltecerles tanto a los ojos de los israelitas como convertir sus vandálicas hazañas en heroicas y temerarias empresas de soldados independientes.
Una guerra de partido contra Herodes y los romanos era lo que Dimas se proponÃa llevar a cabo, parapetado en los escabrosos montes de Samaria. Pero sus feroces compañeros no se avenÃan a abandonar fácilmente sus antiguas costumbres.