El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota LOS PRIMEROS CANTOS DEL CISNE DE GALILEA
Nuestros lectores recordarán el capítulo que con el epígrafe de Un caballero que roba en despoblado, dejamos consignado en la primera parte.
Dimas, al presentar a Enoé a sus compañeros, les había dicho:
—Os presento a mi hermana. Tratadla como se merece.
El célebre bandido de los montes de Samaria había cumplido su palabra a la esclava favorita del desgraciado príncipe Antipatro. Desde entonces Enoé fue la hermana de Dimas y sus compañeros la respetaron. Algunos meses después, en una noche de tempestad, noche horrible en que el trueno y el relámpago cruzaban amenazadores por el éter, Enoé, en el viejo y desmantelado castillo de Ebal, dio a luz un niño, hermoso como la primera sonrisa de la aurora.
