El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota —Jesús de Nazaret irá este año a la ciudad santa a celebrar la Pascua —volvió a decir Dimas—; es probable que los doctores de Jerusalén, que quieren perderle, procuren apoderarse de su santa persona, y en ese caso yo tornaré a empuñar la jabalina para defender al Salvador de Israel. Júrame tú, amigo Gestas, que el dÃa catorce del mes de Nisán, a la media noche en punto, estarás en la gruta de JeremÃas dispuesto a recibir y cumplir las órdenes que yo te trasmita.
—Allà estaré sin falta —respondió Gestas con voz entera.
—Adonai conserve tu memoria.
—No temas que olvide, si vivo, la palabra que ahora te empeño por las cenizas de mi padre.
Dimas se levantó y dijo:
—Ahora, permitidme que me retire.
—¿Quieres que te acompañemos?
—¿Para qué? Gracias.