El mártir del Gólgota

El mártir del Gólgota

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Dimas salió de la cueva. Gestas, viéndose solo con sus compañeros, les enteró del plan que debían seguir. Si los bandidos no hubieran estado tan preocupados, indudablemente hubieran visto dos ojos que brillaban en la oscuridad. Aquellos ojos salían del fondo de una grieta practicada en una roca. Eran los de Barr-Abbas, que lo había oído todo. Algunos días después, una partida de soldados germanos de los que servían a Pilato cogieron a un asesino que se llamaba Barr-Abbas. Este nombre era pronunciado con repugnancia en Israel. Barr-Abbas era un asesino feroz e inmundo. Los mismos bandidos le rechazaban de su seno, porque su puñal se había ensañado más de una vez con los débiles niños, con las indefensas mujeres, con los pobres ancianos.

Indudablemente la cruz era el porvenir que esperaba a aquel infame. Barr-Abbas fue encerrado en un calabozo subterráneo de la torre Antonia. Un día, quejándose a su carcelero de la ración de habas cocidas que le daban por único alimento, le hizo esta proposición:

—Tengo hambre… pero mucha hambre. Cuando era libre me comía un cabrito todas las mañanas, aunque fuera crudo. La muerte es preferible al hambre. Si dobláis la ración hasta el día que el juez romano me mande crucificar, me comprometo a entregaros a los dos bandidos más temibles de Palestina: a Dimas y Gestas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker