El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota —¿Qué ha hecho ese hombre para que todos le adoren? —preguntaba un soldado de Pilato a una mujer.
Y ella le respondió:
—Su voz aplaca las tempestades, sus pies caminan por encima de la superficie de las aguas sin que su cuerpo se hunda, y cuando su palabra dice a los muertos «Levantaos», los muertos se levantan y viven como tú y como yo.
El soldado entonces se levantaba sobre la punta de sus pies para verle pasar y sin poderse dar razón de ella, exclamaba con los demás:
—¡Hosanna en las alturas! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!
En medio del contento, del entusiasmo general, los fariseos y los doctores de la ley que habÃan acudido, hostigados por la curiosidad, al ver a Jesús, murmuraban en voz baja:
—Desconfiemos de ese galileo que hace milagros que nadie puede hacer; vivamos alerta, porque la cizaña crecerÃa en nuestros campos con la palabra de ese hombre que ha dicho a Lázaro: «Sal fuera y ven a mû.
Y otro respondió:
—Debemos prenderle antes que levanten en Israel el pendón de los Macabeos, y vengan los romanos y nos destruyan y desbanden como una manada de ovejas.