Manual de vida
Manual de vida Aprende a ver el lado bueno de todas las cosas
Sencillamente, acuérdate de que si estimas cualquier cosa fuera de tu propio albedrío, has echado a perder el albedrío. Fuera están no sólo el desempeñar cargos, sino también el no desempeñarlos; no sólo la ocupación, sino también el ocio. «¿Y ahora he de desenvolverme en semejante barullo?» Así también: «No quiero ocio; es soledad». «No quiero muchedumbre; es barullo». Pero si las cosas vienen de tal modo que hayas de vivir solo o con unos pocos, llámalo tranquilidad y úsalo para lo que se debe. Y si vas a parar a la muchedumbre, llámalo competición, procesión, fiesta, intenta celebrar la fiesta junto con los hombres.
—¡Pero yo quería vivir en paz!
Entonces laméntate y gime como te mereces. ¿Qué castigo para el ignorante y desobediente a los divinos mandatos mayor que el de entristecerse, el de padecer, el de envidiar; sencillamente, el de ser desventurado y desdichado? ¿No quieres librarte de esto?
—¿Y cómo me libraré?