El palacio malvado
El palacio malvado Las palabras de Gideon eran una advertencia, pero también un recordatorio de lo que estaba en juego. Esa noche, Ella condujo hasta el hotel donde Brooke habÃa sido vista por última vez. El lugar era tan decadente como las promesas que sus paredes parecÃan haber presenciado. Mostró la foto de Brooke a la recepcionista, esperando alguna pista.
—¿La viste aquà ese dÃa? —preguntó Ella.
La mujer la miró de arriba abajo, suspirando con desgana.
—SÃ, vino con un hombre. No es de mi asunto, pero se veÃan... tensos.
—¿Tensos? ¿Cómo?
—Como si estuvieran a punto de explotar. O ella, al menos. ParecÃa asustada.
El nudo en el estómago de Ella se apretó. Antes de que pudiera preguntar más, su teléfono vibró de nuevo. Era otro mensaje anónimo: "Si sigues investigando, te arriesgas. Deja esto antes de que sea tarde."
Regresó a la mansión con la sensación de ser observada. El eco del crimen de Brooke seguÃa creciendo, como una tormenta que se formaba en la distancia, pero cuya sombra ya se extendÃa sobre todos ellos. Y Ella Harper, acostumbrada a sobrevivir, comenzaba a sentir que esta vez podrÃa ser demasiado.