Las Coéforas
Las Coéforas ORESTES. Solicita a los dioses que en lo sucesivo tengas buen éxito, anunciando que tus plegarias han sido realizadas.
ELECTRA. ¿Y cuál es la gracia que acabo de obtener de los dioses?
ORESTES. Estás ante la vista de aquel que poco ha invocabas.
ELECTRA. ¿Y cuál de los mortales puedes saber que yo llamaba?
ORESTES. Sé que es Orestes por quien tanto suspiras.
ELECTRA. ¿Y qué obtengo ahora en respuesta a mis ruegos?
ORESTES. Éste soy yo: no busques a otro más querido.
ELECTRA. ¿Es que tramas, extranjero, algún engaño contra mí?
ORESTES. Entonces maquino contra mí mismo.
ELECTRA. Pero ¿quieres burlarte de mis desgracias?
ORESTES. Y también de las mías, si yo me río de las tuyas.
ELECTRA. ¿Puedo decir que es realmente Orestes a quien hablo?