Las Coéforas

Las Coéforas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CORO. Un temblor se desliza dentro de mí al oír estas súplicas. El destino aguarda hace tiempo, pero, si rogamos, puede venir. ¡Oh dolor de la raza, golpe de Ares, lúgubre y sangrante! ¡Oh lamentables, insoportables afanes! ¡Oh dolores que nunca se calman! En la casa está el remedio para curar estas heridas; no de fuera, sino de ella misma, por medio de una cruel, sangrienta discordia. Este es el himno de los dioses subterráneos. Escuchando, dioses infernales, esta imprecación, enviad, clementes, a estos muchachos un socorro para la victoria. (Orestes y Electra se arrodillan y golpean la tierra con sus manos.)

ORESTES. Padre, muerto de una manera indigna de un rey, yo te imploro, dame la soberanía de tu palacio.

ELECTRA. Y yo, padre, tengo necesidad de ti para escapar de es teduro trabajo e infligirle a su vez a EGISTO.

ORESTES. Así se establecerán en tu honor los solemnes festines debidos a los muertos, de lo contrario, permanecerás sin honor en los suntuosos, brillantes, grasientos banquetes de esta tierra.

ELECTRA. Y yo, de mi intacta herencia te traeré mis libaciones nupciales al salir de la casa paterna y honraré esta tumba.

ORESTES. ¡Oh tierra!, deja subir a mi padre para que presida el combate.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker