Las Coéforas
Las Coéforas EGISTO. Vengo, no sin ser !lamado, sino por un mensaje que he recibido. Una reciente noticia, de ninguna manera deseada, me entero que han traído unos forasteros que acaban de llegar: la muerte de
ORESTES. Soportar también esto sería un peso terrible para la casa, estando ya lacerada y mordida por una muerte anterior. ¿Cómo puedo asegurarme si esta noticia es verídica y visiblemente creíble? ¿O más bien es uno de esos rumores medrosos de mujeres que saltan por e! aire y mueren sin realizarse? ¿Qué puedes decirme que aclare mi mente?
CORIFEO. Nosotras hemos oído la noticia, pero tú entra e infórmate por !os extranjeros. No hay mensajero que valga cuando uno puede ir personalmente a! lugar a enterarse.
EGISTO. Sí, quiero ver e interrogar a! mensajero si estaba cerca cuando murió Orestes o si habla por un vago rumor que ha oído. No podrá engañar a un espíritu clarividente como e! mío. (Entra en palacio.)