Las Coéforas
Las Coéforas CORO. ¡Zeus, Zeus!¿Qué he de decir?¿Por dónde empezaré mi oración, mi invocación a !os dioses? ¿Cómo la terminaré diciendo palabras que igualen mi buen deseo? Pues ahora las puntas de las espadas asesinas van a mancharse de sangre o para consumir para siempre la ruina de la casa de Agamenón o, encendiendo fuego y luz de libertad, Orestes conquistará el trono legítimo y la gran riqueza de sus antepasados. Tal es la lucha que, atleta de reserva, solo contra dos el divino Orestes va a emprender. ¡Sea para él el triunfo! (Se oyen gritos que proceden del palacio.)
EGISTO. ¡Ay, ay, ay!