Las suplicantes

Las suplicantes

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Así que, anciano padre de estas vírgenes, coge al punto en tus brazos estos ramos y colócalos ante otros altares de este país; y así los ciudadanos el signo podrán ver de lo que pides y no rechazarán mis peticiones: criticar al poder le gusta al pueblo. Y acaso ante esta escena brote un punto de compasión y todos aborrezcan la violencia sin freno de estos machos. Que el pueblo os ha de ver con buenos ojos, y siempre hay compasión para el más débil.

DÁNAO. Es ya para nosotros importante hallar un anfitrión que nos respete. Pero dame una tropa y unos guías para hallar los altares de los dioses de la ciudad y su asiento hospitalario. Que a nuestro paso por la villa hallemos seguridad. Pues la naturaleza no nos dio el mismo porte, y no es pareja la raza que han criado Nilo e Ínaco. No levantes temores con tu audacia, que se puede matar a un buen amigo por ignorar quién es.

REY. ¡Id, pues, soldados! Tiene razón el extranjero. Al punto guiadle hacia las aras de la villa, asiento de los dioses, y no es cosa de hablar con quien te vayas encontrando mientras a este marino, suplicante de los dioses, guiáis.

(Sale DÁNAO y su acompañamiento).

CORIFEO. Ya le has hablado, ya, instruido por ti, puede marcharse. Mas yo, ¿qué haré? ¿Me das tú garantías?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker