Tragedias griegas
Tragedias griegas Antistrofa I: Y con ellos pacían, encantados de tus cantos, los linces tachonados; [580] y dejando los matorrales del Otris[36], acudía la banda fiera de los leones; y en torno de la cítara saltaba el pintado pavo real, cruzando con ligero pie por entre los abetos de alta cabellera, para regocijarse con su canto alegre.
Estrofa II: Por eso Admeto habita en una morada muy abundante en ovejas, [590] junto al Bebis de hermosas aguas. Y tiene el éter de los Molosos por confín de sus tierras labradas y de sus verdes llanuras, y manda hasta en el mar de Egeo, hasta en la inabordable orilla del Pelios[37].
Antistrofa II: Y ahora va a recibir un huésped en su morada abierta, llorando todavía con sus párpados húmedos a su querida mujer, muerta recientemente en las moradas; [600] porque el hombre bien nacido honra a la piedad, y todos los dones de la sabiduría les corresponden a los hombres justos. Por eso abrigo en mi alma la confianza de que el hombre piadoso conquiste todas las prosperidades.
(Admeto sale de palacio acompañado del cortejo fúnebre).
EPISODIO 4.º (606-860): Enfrentamiento de Admeto con su padre Feres. Diálogo entre el Sirviente y Heracles.