Tragedias griegas
Tragedias griegas FERES.— [720] ¡Cásate con una muchedumbre de mujeres, a fin de disponer de más para que mueran por ti!
ADMETO.— Es una vergüenza para ti, porque no has querido morir.
FERES.— Me es cara, muy cara esta luz divina[41].
ADMETO.— Ese sentimiento es cobarde e indigno de un hombre.
FERES.— No te alegrarás llevándote mi viejo cuerpo.
ADMETO.— A pesar de todo, morirás; pero morirás deshonrado.
FERES.— ¡Muerto ya, poco me importa que hablen mal de mÃ!
ADMETO.— ¡Ay, ay! ¡Qué impúdica es la vejez!
FERES.— (Dirigiéndose al cuerpo de Alcestis). Esta no fue impúdica, sino insensata, en verdad.
ADMETO.— Vete, y déjame sepultar este cadáver.
FERES.— [730] Ya me voy. ¡Sepulta a la que mataste! Pero te castigarán tus allegados. En verdad que no serÃa Acasto un hombre si no vengara en ti la muerte de su hermana.