Tragedias griegas

Tragedias griegas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

EL SERVIDOR.— Ya lo sé; pero lo que siento no es para reír ni participar de festines.

HERACLES.— La muerta era una extranjera; no gimas por demás, pues los dueños de esta morada están vivos.

EL SERVIDOR.— ¿Cómo vivos? No sabes los males que afligen a la morada.

HERACLES.— Acaso me haya engañado tu amo. El servidor Es demasiado, demasiado amigo de sus huéspedes.

HERACLES.— [810] ¿Sería oportuno que, a causa de los funerales de una extranjera, no me tratase bien?

EL SERVIDOR.— ¡Pero si no era una extranjera!

HERACLES.— ¿Ocurre, pues, alguna desgracia que no me ha dicho?

EL SERVIDOR.— ¡Sé dichoso! Sólo a nosotros nos toca entristecernos por los males de nuestros amos.

HERACLES.— Esas palabras no indican que se trate de una desgracia extraña.

EL SERVIDOR.— De otro modo, no me entristecería verte sentado al festín.

HERACLES.— ¿Habré sufrido, pues, una grave injuria por parte de mis huéspedes?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker