Tragedias griegas
Tragedias griegas MEDEA.— [930] Los he parido, y cuando deseabas para ellos una vida feliz, me conmovÃa de lástima pensando que tal vez no sucediera nada de eso. Pero sólo te he dicho parte de lo que querÃa hablarte. Voy a decirte lo demás. Ya que place a los reyes echarme de esta tierra, y que mejor es para mÃ, lo reconozco, no ser un obstáculo para ti y para los señorea de este paÃs habitando en él, ya que paso por enemiga de tu familia, me iré de aquà al destierro. [940] Pero ruego a Creón que no eche da esta tierra a mis hijos, para que sean educados por tu mano.
JASÓN.— No sé si le convenceré; he de intentarlo, sin embargo.
MEDEA.— Por lo menos, ordena a tu mujer que pida a su padre que mis hijos se queden en esta tierra.
JASÓN.— Claro que lo haré gustoso, y creo que la convenceré, porque ella es mujer al fin y al cabo.