Tragedias griegas
Tragedias griegas Pero, aunque quizá el ateniense medio no llegó a percibirlos, en la obra se plantean otra serie de temas de raigambre filosófica y psicológica. El principal de ellos es la antÃtesis entre razón y pasión en la vida del ser humano. En un perÃodo dominado por el racionalismo y el frÃo cálculo, de los cuales el propio dramaturgo no estaba exento, el poeta filósofo brinda a los espectadores ilustrados, y quizá entre ellos a su admirador Sócrates, la imagen de la impetuosa Medea, a fin de que duden y vacilen, aunque sea por unos momentos, en su firme convicción de que la razón humana es capaz de dominar las infinitas pasiones que se debaten continuamente en las almas de los hombres. Les recuerda que sÃ, que son muy atractivas todas esas disertaciones sobre el control y la moderación de los hombres sabios, pero que la realidad de la vida evidencia en muchas ocasiones que la erupción de los sentimientos no puede ser dominada siempre por la razón