Tragedias griegas

Tragedias griegas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

EL CORO.— Señora, haz todo lo posible por permitirme que te persuada para que te reconcilies con ésta.

HERMIONE.— ¿Por qué hablas tan arrogantemente y luchas de palabra conmigo, como si sólo tú fueras honrada y yo no fuese casta?

ANDRÓMANA.— No lo eres, ciertamente; al menos, no lo eres en las palabras que pronuncias.

HERMIONE.— ¡Que no resida en mí tu espíritu, mujer!

ANDRÓMACA.— Eres joven, y tus palabras avergüenzan.

HERMIONE.— Tú no hablas, en efecto; pero obras en contra mía cuanto puedes.

ANDRÓMACA.— [240] ¿No sabes sufrir en silencio el dolor que te ocasiona Cipris?

HERMIONE.— ¡Cómo! ¿Acaso no es eso lo mejor para las mujeres?

ANDRÓMACA.— Para las que lo buscan como es debido; si no, es oprobioso.

HERMIONE.— No gobernamos nuestra ciudad con arreglo a las leyes de los bárbaros.

ANDRÓMACA.— Lo que aquí es vergonzoso no es menos vergonzoso allí.

HERMIONE.— En verdad que eres hábil; pero, con todo, tienes que morir.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker